sábado, octubre 20, 2007

La prehistoria de El Hierro (Canarias): primer estudio que relaciona los grabados rupestres con los solsticios

La profunda oscuridad que envuelve a todos los yacimientos de carácter religioso es un incentivo para buscar esa luz, que por tenue que sea, debe ser seguida. Cuando iniciamos la búsqueda, tan sólo existía frustración al no poder dar soluciones a los elementos primordiales de su pensamiento. “…el desconocimiento en casi todos los casos de sus principios cosmogónicos, o de las creencias más singulares de sus manifestaciones religiosas, no nos permite añadir muchas más cosas…” Antonio Tejera (1998).
El ímpetu y el empeño han dado sus frutos. Aplicando nuevos métodos de trabajo, nuevos enfoques a la investigación pudimos comprobar la perpetua relación entre los antiguos pobladores, por el momento de La Palma y El Hierro, con el Sol, confirmando lo que las “crónicas” nos adelantaban: el culto al sol entre los aborígenes canarios.
Los grabados rupestres herreños presentan la misma técnica de ejecución que en La Palma. Se realizaron mediante picado continuos, esto es, la percusión continuada de la superficie con la intención de realizar trazos homogéneos y profundos. La mayoría se realizaron sobre afloramientos rocosos y en las cornisas de las cuevas con excepción de las estaciones de La Restinga y el Julan, únicos yacimientos publicados de la Isla en el que los grabados fueron realizados en el suelo. Predominan los motivos alfabetiformes, aunque se desarrollan otros de carácter geométrico.
Con una brújula en la mano y sin tener en cuenta la variación magnética producida por el territorio volcánico, establecimos los solsticios en torno a los 70/80º (amanecer del verano), 120/130º (amanecer del invierno), 240/250º (ocaso del invierno) y 290/300º (ocaso del verano). Ahora cualquiera puede hacer lo mismo y se llevará una gran sorpresa al comprobar como los petroglifos herreños miran al sol en sus extremos (los solsticios).
Las estaciones estudiadas fueron: Julan, Tejeleita (roque), Tejeleita (cueva), Tejeleita (margen derecho), Roque del Cuervo, La Caleta y La Candia.

Julan
En la parte oriental de la isla, la ladera baja en suave pendiente hacia el espejo que forma el Mar de las Calmas; un paisaje de suaves coladas volcánicas y altos pastizales marcan la pauta en un paisaje de formas tranquilas, como el resto de la isla de El Hierro. Sin embargo, este trozo de piedra labrado a fuego fue el escenario de un importante hallazgo arqueológico que marcaría un antes y un después en la concepción de los antiguos pobladores de Canarias. En 1870, el herreño Juan Padrón descubrió que en las coladas volcánicas que bajan hacia el mar se dibujaban multitud de garabatos, círculos, líneas curvas y algunos extraños símbolos que, sin duda alguna, habían sido grabados en la roca por los bimbache.
En dos coladas fluidas que discurren sobre un interfluvio, situadas al oeste del tagoror y el inmenso conchero, se entrecruzan una buena diversidad de motivos geométricos y una importante muestra de caracteres del alfabeto líbico-bereber, en una cota entre los 200 y los 280 m.s.n.m. En total hay unos 400 motivos y/o caracteres distribuidos entre aproximadamente 80 paneles, difíciles de separar porque muchas veces no se sabe dónde empiezan ni dónde acaban.
En este caso, las coladas siguen una dirección que buscan el mar y el sol poniente durante el solsticio de invierno, al igual que los soportes individualizados sobre los que se asientan los grabados. En algunos casos (10 %) encontramos piedras grabadas en soportes que miran hacia los volcanes de La Restinga, que coincide con el amanecer durante el solsticio de invierno. Tejeleita (Roque)
Tejeleita es un barranco de cierta envergadura, por su profundidad y por sus casi 2 kms de recorrido, ubicado en la parte este de la Isla, por debajo del núcleo poblacional de Valverde.
El yacimiento en cuestión se encuentra en lo más alto de un roque de unos 6 m. Está formado por un solo panel con dos líneas de caracteres alfabetiformes orientado al ocaso del solsticio de invierno.

Tejeleita (cueva)
La morfología del barranco le dota de importantes saltos de agua que han socavado en su lecho profundas cavidades donde este elemento queda embalsado; son las denominadas eres que, en ocasiones, eran los únicos aportes para la población aborigen y sus ganados.
En el margen izquierdo se abren varias covachas que fueron utilizadas como morada y “decoradas” sobre las cornisas con 7 paneles predominando los motivos alfabetiformes:
1.- Varios signos geométricos orientados al amanecer del solsticio de invierno.
2.- Cinco líneas con escritura y motivos geométricos sueltos orientados al amanecer del solsticio de verano.
3.- Motivos geométricos orientados al alba del solsticio de verano.
4.- Panel compuesto por alfabetiformes y geométricos orientados al amanecer del solsticio de invierno.
5.- Una línea de escritura orientada al alba del solsticio de verano.
6.- Varios motivos geométricos orientados al amanecer del solsticio de invierno.
7.- Tres líneas de escritura orientadas al alba del solsticio de invierno.

Tejeleita (margen derecho)
En el margen derecho del barranco a la altura de las cuevas encontramos 5 paneles con motivos geométricos (los más parecidos a La Palma) sobre grandes rocas:
1.- Tres geométricos orientados al amanecer del solsticio de invierno.
2.- Un meandro orientado al ocaso del solsticio de invierno.
3.- Varios motivos geométricos orientados al alba del solsticio de invierno.
4.- Dos herraduras orientadas al ocaso del solsticio de invierno.
5.- Dos motivos geométricos orientados al amanecer del solsticio de invierno.

Roque del Cuervo
El yacimiento se sitúa en el margen izquierdo del Barranco del Cuervo (Valverde), muy cerca de Tejeleita, sobre el típico afloramiento de basalto. Está formado por 9 paneles:
1.- Nueve motivos geométricos orientados al amanecer del solsticio de verano.
2.- Un círculo orientado al alba del solsticio de invierno.
3.- Dos líneas alfabetiformes orientadas al amanecer del solsticio de invierno.
4.- Unos 10 motivos alfabetiformes y geométricos orientados al alba del solsticio de invierno.
5.- Una forma geométrica tipo damero orientada a la puesta en el solsticio de invierno.
6.- Tres círculos orientados al alba del solsticio de invierno.
7.- Unos 8 círculos orientados al ocaso del solsticio de invierno.
8.- Unos 12 motivos alfabetiformes y geométricos orientados al amanecer del solsticio de invierno.
9.- Cuatro caracteres alfabetiformes orientados al amanecer del solsticio de invierno.

La Caleta
En el mismo rompiente marino del núcleo de La Caleta, situado en la costa de Valverde, se encuentra un roque de basalto con 4 paneles alfabetiformes:
1.- Compuesto por cuatro líneas de escritura orientados al ocaso del solsticio de invierno.
2.- Tres líneas de escritura orientadas al ocaso del solsticio de invierno.
3.- Otras tres líneas orientadas al ocaso del solsticio de invierno.
4.- Cuatro líneas alfabetiformes orientadas a la puesta del solsticio de verano. Es el único caso registrado en la Isla que se orienta a la puesta solar del verano.

La Candia
La estación de grabados rupestres se encuentra en un caboco, en la parte baja del barranco. Fue dada a conocer por el Padre D. Aquilino Padrón en el año 1875 y se compone de dos núcleos cercanos entre sí, el primero de ellos ocupa la cornisa de una cueva situada bajo un salto de agua en el barranco que da nombre a la estación; el segundo conjunto de grabados se localiza en un roque cercano a este último.
Los motivos grabados están ejecutados mediante la técnica del picado. En general se trata de signos alfabéticos de la escritura líbico-bereber, combinados con otros de carácter geométrico.
En la primera estación (cornisa de la cueva) hay 6 paneles:
1.- Geométricos orientados al amanecer del solsticio de verano.
2.- Unas 10 líneas alfabetiformes y otros motivos geométricos intercalados orientados al alba del solsticio de invierno.
3.- Unas 5 líneas alfabetiformes orientadas al amanecer del solsticio de verano.
4.- Formas geométricas con predominio de los círculos orientados al amanecer del solsticio de verano.
5.- Alfabetiformes y geométricos orientados al alba del solsticio de invierno.
6.- Dos líneas de escritura orientadas al amanecer del solsticio de invierno.
La segunda estación se sitúa a unos 25 m de distancia y se compone de 3 paneles:
1.- Varios motivos geométricos orientados al amanecer del solsticio de invierno.
2.- Alfabetiformes orientados al alba del solsitcio de invierno.
3.- Alfabetiformes orientados al alba del solsticio de invierno.
Hay varios paneles rayados y otros picados de carácter reciente que no guardan relación con los solsticios.
En definitiva, estudiamos poco más de 100 paneles que contienen unos 800 motivos en los que predomina, casi de forma absoluta, la orientación al sol del invierno, aquel que marca el fin y el inicio del nuevo año.

Estadísticas generales:
31 paneles hacia el amanecer del solsticio de invierno.
72 paneles hacia el ocaso del solsticio de invierno.
7 paneles hacia el amanecer del solsticio de verano
1 panel hacia el ocaso del solsticio de verano.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Es un trabajo interesante, congruente en sus conclusiones con otros diseños en petroglifos desparramados por otras latitudes.